Todos los hombres tenemos varios puntos débiles que nos hacen g3mir de pl@cer, que todos conocemos a la perfección. Como no puede ser de otra form@ las mujeres tienen varios puntos débiles que hoy vamos a conocer con todo lujo de detalles.
De ellos ya os podemos decir que son superiores en número a los de los hombres por lo que deberemos de ponernos manos a la obra para conquistar de principio a fin a cualquier mujer. Las orejas, el cuello o el órg@no s3xu@l son los puntos débiles que todos conocemos, pero por lo menos existen media docena más de puntos que debemos de vigil@r de cerca y saber cuidar y manejar para poder seducir y conquistar a cualquier mujer.
El área del cabello El cabello a pesar de lo que pueda parecer es uno de los puntos débiles de cualquier mujer. Si nunca lo has probado, tócale ya mismo el pelo a tu novia, a tu ligue o a la mujer por la que los ojos te hacen chiribitas, y verás como se muestran muy receptivas. Eso sí, escoge bien el momento y el lugar en el que tocas el área del cabello, porque no es lo mismo tocarles el pelo cuando están haciendo deporte y lo tienen sudado que cuando estás tratando de intimar en la última fila del cine.
El área del cuello Tal y como hacen los v@mpiros, si queremos descubrir un punto débil de una mujer debemos de lanzarnos a su cuello, eso sí, no a darle un mordisco para sacarle toda la sangre, sino para darle besos y hacerle caricias. No es matemático, pero el cuello suele ser en casi todas las mujeres uno de sus mayores puntos débiles, y que todo buen hombre debería de aprovechar sin pensarlo dos veces.
Las orejas Otro de los puntos débiles de cualquier mujer, salvo algunas un tanto raras, son las orejas las cuales podremos morder, chupar o acariciar para conseguir cualquier mujer se derrita sin remedio. Como siempre no seas animal, que en ocasiones lo somos y mucho, y ten cuidado con las orejas que no son comestibles, ni se pueden doblar o jugar con ellas a lo bestia.
Susúrrales y derrúmbalas Dicen que una de las cosas más atractivas de un hombre es tener una voz bonita y agradable. Tanto si es tu casa como si no, aprovecha para susurrarles y derrumbar a cualquier mujer. Tal vez te pueda parecer un poco absurdo, pero hablar susurrando, por ejemplo en el oído de tu novia o mujer, puede volverla absolutamente loca.
La barriga y la zona del @bdomen Abandonando la cabeza, la barriga y la zona del abdomen es otros de los puntos débiles de cualquier mujer, o por lo menos de la mayoría. Darles besos, pasarles la lengua o incluso llegar a darles pequeños mordiscos puede ser algo muy placentero para tu pareja. Eso sí, ten mucho cuidado, porque la barriga y el @bdomen además de ser un punto débil puede ser un punto problemático, sobre todo después de cenar o en esos malos momentos que las mujeres suelen ter cada mes.
La espalda Detrás de la barriga y de la zona del abdomen está la espalda y está un nuevo punto débil de la mayoría de las mujeres. Un buen masaje, unos cuantos besos o algún que otro soplido pueden derretir las defensas de cualquier mujer. Si quieres un buen consejo, un poco de crema o aceite te puede ayudar muy mucho en tu viaje por la espalda de una mujer.
La v@gin@ Como no podía ser de otra forma otro de los puntos débiles, por no decir el más débil de cualquier mujer es la v@gin@, así como los labios externos e internos de la misma. Un buen masaje con los dedos, con la boca o con lo que se te ocurra pude ser el punto culminante de cualquier encuentro o de cualquier repaso de todos los puntos débiles.
Parte interna de los muslos Si la vagina es el punto más débil de todos los puntos débiles, acariciar, toqueterar o dar besos a la parte interna de los muslos pude acabar con la resistencia de cualquier mujer. Por enésima vez debemos de recomendaros que tengáis mucho cuidado, ya que es una parte a la que no se puede acceder a la ligera y sobre todo si no tenéis la confianza necesaria con la mujer.
Los pies Salvo que te dé un poco de asco tocar o chupar los pies de una mujer, este será uno de los puntos débiles de cualquiera de ellas, aunque dependiendo del momento y de la situación, y de los olores de cada uno, en más de una ocasión es muy recomendable que te acerques a ellos. A riesgo de ser pesados, ten mucho pero que mucho cuidado, no sólo por el olor sino porque si una mujer tiene cosquillas y consigues encontrárselas puedes terminar con una buena patada en tu boca.

